Martes 16 de setiembre de 2014

La sonrisa de Diego Solís no tendrá freno

Por: Iván Fernández ivan.fernandez@nacion.com

Beatriz, Mónica y Diego, hijos de Luis Guillermo Solís,  aceptaron gustosos fotografiarse con niños ayer en las actividades del 15 de setiembre.   |  FOTO: SOFÍA AKEPSIMIDIS
Beatriz, Mónica y Diego, hijos de Luis Guillermo Solís, aceptaron gustosos fotografiarse con niños ayer en las actividades del 15 de setiembre. | FOTO: SOFÍA AKEPSIMIDIS ampliar
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Hijo del mandatario ha ganado un séquito de admiradoras

Hace poco menos de un año, Diego Solís Worsfold sonríe con cautela.

A pesar de ser considerado el más gracioso y con el mejor sentido del humor de la familia presidencial, el matemático de 22 años debe andar cepillo de dientes y pasta dental en los bolsillos en caso de una “emergencia”, según dijo.

“Con frenillos, uno no se ríe como antes, es mejor fijarse que no haya nada en los dientes, salvo los frenillos”, dijo riéndose.

El hijo gemelo de Luis Guillermo Solís, por lo general, acompaña a su padre a las actividades cívicas y presidenciales.

Confiesa que uno de sus mayores temores es sonreír o saludar a un ministro o funcionario público luego de algún almuerzo o cena, pues comer con frenillos es complicado.

Por eso Diego, después de cada comida, se ausenta de forma breve, pero repentina, al baño más cercano para lavar sus dientes y cerciorarse de que todo esté bien.

“Uno nunca sabe y a veces los medios de comunicación toman fotografías o la gente que lo reconoce a uno le pide una foto con ellos, no quiero imaginar lo vergonzoso que sería”, comentó con gran sentido del humor.

A Solís le colocaron frenillos hace seis meses y confiesa haber topado con suerte, pues no siempre cumple al pie de la letra las indicaciones que su dentista ordenó.

“Soy muy comelón, en eso salí a papi. Yo disfruto de una manzana entera cuando le pego el mordisco, no en mitades como le dicen a los que usamos brackets . Por dicha no he tenido problemas”, dijo.

Diego Solís, quien es profesor en el liceo de Moravia, indica que en cuestión de meses terminará el tratamiento, por lo que espera no andar más en carreras.

A Solís, por lo general, se le ve junto a su padre en diversas actividades protocolarias. En los actos cívicos del 14 y 15 de setiembre, el joven se robó la mirada de muchas muchachas, quienes lo calificaban de muy guapo.

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