Jueves 25 de setiembre de 2014

Interamericana sur se convierte en dolor de cabeza para el Conavi

Por: Patricia Recio arecio@nacion.com

El paso por el sector de La Ese, en la Interamericana sur, resultó afectado por un hundimiento.  |  FOTO: MARIO CORDERO
El paso por el sector de La Ese, en la Interamericana sur, resultó afectado por un hundimiento. | FOTO: MARIO CORDERO ampliar
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Falta de contratos de conservación impide tomar medidas preventivas

La Interamericana sur se convierte durante la época lluviosa en el dolor de cabeza para funcionarios del Consejo Nacional de Vialidad.

Edgar May, gerente de Conservación del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), aseguró que actualmente se presentan problemas en el kilómetro 115 (en Lagunilla) hacia Pérez Zeledón, donde la gran cantidad de lluvia que cayó durante la tarde y noche del martes provocó un desnivel (una especie de grada) en uno de los carriles.

Por tal motivo, se mantiene un paso regulado.

Además, otro daño recurrente es el hundimiento en La Ese, en Páramo de Pérez Zeledón, donde según May el problema viene desde la montaña.

El funcionario explicó que se trata de una falla geológica que atraviesa la carretera y que con las lluvias provoca el hundimiento de la calzada. El desperfecto reportado el martes es atendido por cuadrillas del Conavi.

En el kilómetro 101, en División, los problemas se dan por caída de materiales. Situación similar ocurre en el tramo entre Piedra Alta-San Isidro donde los derrumbes son usuales durante el invierno. En ambos lugares, hay pasos regulados.

En todos estos puntos, el Conavi tuvo que actuar de manera paliativa, pues la falta de aprobación de los contratos de mantenimiento por parte de la Contraloría, no les permite realizar otras soluciones preventivas como barreras, muros de contención o estabilización de taludes.

“En el caso de los materiales caídos, el trabajo es recogerlos, limpiar las alcantarillas, en los hundimientos se repone el material y se nivela la superficie”, explicó May.

El ingeniero dijo que para pensar en soluciones a largo plazo y evitar que los problemas se repitan, aguacero tras aguacero, es necesario realizar estudios geológicos y contratos constructivos más grandes, aparte de los de conservación.

“Para la atención de todas estas situaciones en los contratos de conservación tenemos diferentes tipos de actividades, cada sitio que empieza a presentar problemas lo atendemos, si hay que drenar o meter alcantarilla (..) Todos estos trabajos los hacemos como parte de la conservación”, afirmó May.

Aunque no tiene montos exactos, el encargado de Conservación aseguró que atender emergencias como las presentadas en dichos puntos tienen un costo de unos ¢10 millones en cada caso, pero esto depende del tipo de maquinaria que se moviliza y la cantidad de horas que deben permanecer en el lugar.

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