Viernes 25 de julio de 2014

Para vivir ‘anexados’ se necesita más que voluntad

Por: Jasson Clarke jasson.clarke@nacion.com

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Establecer rutinas de limpieza y definir límites sobre las pertenencias mejorarán la convivencia

¿Imagina compartir casa con once personas que hace dos años no conocía?

Estefany Ramírez, estudiante de arquitectura, vive en esa situación. Ella alquila una casa en Montes de Oca junto con otros universitarios, para ahorrarse el viaje que cada día tendría que hacer desde Alajuela para llegar a su centro de estudio.

Los distintos estilos de vida pueden chocar al tener un compañero de casa.  |   FOTO :DREAMSTIME
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Los distintos estilos de vida pueden chocar al tener un compañero de casa. | FOTO :DREAMSTIME

Tener compañeros de apartamento o casa, también llamados roommates , es una tendencia que toma fuerza entre jóvenes que van a la universidad, o compañeros de trabajo.

Aparte del beneficio de dividirse los gastos, los compañeros de apartamento también deben compartir responsabilidades, establecer cómo se repartirán los pagos y aprender a llevarse bien.

Esto puede traer más de un roce entre los roommates .

“En la limpieza del baño, todo mundo tiene diferentes conductas”, relata Ramírez.

“El hombre llega y deja la tapa abierta, y para una mujer es incómodo. Igual, las mujeres se lavan el cabello y dejan pelo en el baño, y a muchos esto les incomoda”, dice.

“En la cocina pasa que de la ‘refri’ agarran algo de otra persona, o las cosas nada más ‘desaparecen’”, agrega Ramírez.

No obstante, con el tiempo, los compañeros de apartamento pasan a ser una “segunda familia”.

Lograr convivir

Decidir quién se quedará con cuál habitación, dividir las tareas de limpieza y cocina y acordar los pagos son situaciones que pueden desencadenar luchas de poder, asegura el psicólogo Carlos Bonilla.

“Más allá de eso, tienen que enfocarse en convivir, y formar lazos de amor y amistad. De lo contrario, se crearán conflictos por quién saca la basura o quién puede invitar amigos”, explica Bonilla.

Recordar que hay personas más ordenadas que otras, y compañeros que pueden ser más sociales y extrovertidos es un buen punto de partida al afrontar un problema.

“Es muy importante, desde un comienzo, que las personas puedan sentarse a tomar un cafecito y ver los principales puntos o reglas que quieren estipular en la relación”, recomienda el psicólogo.

A veces, incluso, el consejo aplica para las familias. Como asegura Bonilla, aunque los lazos de sangre sean estrechos, vivir bajo un mismo techo tiene que ver más con la personalidad de cada quien.

Consejos

La tendencia de vivir con roommates está más arraigada en EE. UU., pues los jóvenes suelen cambiar de ciudad o de estado al salir del colegio y continuar sus estudios en la universidad.Por ello, algunas instituciones comenzaron a aconsejarlos sobre cómo llevarse bien con sus compañeros de habitación.

La Universidad de Nueva York ofrece en su sitio web documentos descargables para repartir las tareas de limpieza y sacar la basura. Además, ofrecen un machote para establecer las normas básicas del apartamento: el dinero que pagarán por el depósito y alquiler, la habitación que cada uno usará, cómo dividirán las facturas, y otras cláusulas para regular asuntos como el fumado, la tenencia de mascotas, el ruido y el ingreso de visitas.

Conversar sobre los hábitos de cada uno es otra forma de prevenir conflictos. La Universidad de Boston recomienda hablar sobre límites a la hora de tomar algo prestado, y horas de estudio, trabajo y sueño.

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